Englishhttp://www.cigamenic.com/CigameniC_%28ENG%29/What_is_CigameniC.htmlshapeimage_2_link_0
 

Las producciones de CigameniC se caracterizan por la utilización de diversos elementos multimedia que traspasan el desarrollo de la historia de la pantalla del reproductor (gracias a la utilización del correo electrónico personal de los usuarios, páginas web creadas a tal efecto, teléfono móvil para ciertos contenidos extra, blogs acerca de la trama, redes sociales donde participar, etc.), necesarios para la superación de algunos rompecabezas o el descubrimiento de ciertos secretos. En otras palabras, CigameniC emplea el mundo real como soporte de la narración interactiva, al presentar una serie de recursos existentes para contar una historia que se ve afectada por la intervención de los participantes, en lo que se conoce en el mundo anglosajón como Alternate Reality Game.

Además, y gracias a las posibilidades de narración hipertextual que ofrecen las nuevas plataformas digitales, se le da la oportunidad al usuario de experimentar varios caminos y volver a jugar la aventura desembocando en otra totalmente nueva, con distinto final y con diferentes escenas y diálogos. La película entendida como un ser vivo que se va tejiendo a medida que el receptor toma decisiones, logrando así una nueva forma de interactividad digital. Narrar con medios digitales no es sino enfrentarse a un nuevo paradigma discursivo en el que la información se organiza de modo no lineal basándose en estructuras en red, constituidas por nodos y enlaces. Esta interacción narrativa, en el caso de CigameniC, se basa en la intuición, la resolución de acertijos y la posibilidad de tomar decisiones en tiempo real por parte del espectador activo.

Debido a la vocación cinematográfica de CigameniC, siempre se persigue un acabado profesional en cualquier obra, tanto en la fase de guión, como en la de rodaje, edición, música o en los efectos de postproducción. Además, y tomando como ejemplo el primer capítulo, Génesis, se han considerado las directrices con las que Edward Jay Epstein perfila las fórmulas del éxito que caracterizan aquellas películas que, entre 1999 y 2003, superaron los diez mil millones de dólares de recaudación en todos los circuitos donde se exhibieron: protagonista adolescente débil que se transforma en un héroe poderoso y decidido, no contiene ningún tipo de relación entre sexos, presenta personajes secundarios estrafalarios, conflictos irreales, tiene un final feliz, utiliza la animación digital para crear secuencias y, finalmente, emplea actores que no son grandes estrellas.